domingo, 7 de septiembre de 2014

Falta de horizonte

Un gran problema que tienen los programadores, ya sean jóvenes o viejos, es la falta de un objetivo. Es es una característica normal, no solo en programadores, el hecho de no tener muy claro que se quiere o si tenerlo pero no saber como conseguirlo y dejar pasar el tiempo hasta que surge algo que nos hace ponernos en el camino correcto.


Pero en esa espera pasan cosas curiosas y contradictorias; por ejemplo, todos sabemos que en un desarrollo, sobre todo si es largo, la programación se vuelve cíclica (desarrollos nuevos-pruebas-incidencias-desarrollos nuevos-pruebas-etc…) y esto hace que “siempre sea todo los mismo” (misma tecnología, mismos problemas, mismos procedimientos, etc..). Por lógica, cualquier cosa que se salga de la rutina debería ser bien recibida, al menos de primeras. Pues la experiencia me ha demostrado que no. Los programadores no quieren cosas nuevas, prefieren seguir en el ciclo que se ha convertido la programación del proyecto.

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