domingo, 4 de agosto de 2019

No querer ver la realidad

Cuando se planifica con tiempo el desarrollo de un software y se mira hacia la implementación se pretende hacer de forma correcta y se crea el perfil de arquitecto de software pretendiendo que diseñe el software y lo haga tan bien que implementarlo sería solo la parte fácil.

Nada más lejos de la realidad. Puede que en un futuro este planteamiento sea una realidad pero ahora no lo es y nunca ha sido una realidad por mucho que nos empeñemos en no querer la realidad.

El no querer ver la realidad siempre es lo mismo. Todo el mundo ha estado en un proyecto donde se dice: este proyecto no ha quedado bien, al siguiente lo haremos mejor. Al siguiente se hace de forma distinta pero el resultado es más o menos el mismo y ya se empieza a decir: la culpa es de esta otra persona por esto o por lo otro.

Rindamonos a lo evidente. Al menos hasta que cambien las cosas y se establezcan métodos claros y que todos sigan para que la implementación sea lo más sencillo. Es cierto que se necesita un arquitecto de software pero el arquitecto también programa, se moja las manos y resuelve problemas de bajo nivel. Si hace este tipo de tareas entonces se ganará la confianza del grupo de desarrollo y del grupo de gerencia. Con esta piedra angular el desarrollo irá por buen camino.

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