lunes, 3 de enero de 2011

Marcar un rumbo

Un proyecto software puede empezar a quebrarse por muchos motivos. Uno de ellos es no seguir el rumbo marcado para un aspecto concreto, por ejemplo: “Se pide desde, el principio, que todo programador indique en un informe al final del día lo que ha hecho a lo largo del dia. Al segundo mes no lo envían ni la mitad y además lo pide solo algunos responsables y otros no”. Actitudes como esta son un problema, si nos hemos dado cuenta que dichos informes no son útiles entonces se debe comentar en una reunión con todo el equipo y dejar su uso, no se puede permitir la cosas desaparezcan solas. No es solo que situaciones como esta son una falta de sincronización, que lo son, es la evidente dejadez que se tiene ante aspectos del proyecto.
Una grieta no rompe una presa y la vía de agua es muy pequeña pero cuando tienes muchas el agua sale por todos los lados. Llegará un momento en el cual no sabes por donde empezar a tapar agujeros y cuando menos te lo esperas la presa se rompe y nos ahogamos todos.

No hay comentarios: