En muchas ocasiones, un proyecto se puede usar para dar
solución a otro proyecto (es mas, es la forma ideal ya que te ahorras la parte de demostrar que la solución tiene salida comercial). Por ejemplo, una pagina web de venta de coches; el
responsable de ventas puede ver la pagina y decir que las funcionalidades son fáciles
de usar y son muy genéricas por lo que podría ser la solución para otro cliente
(es decir, otro proyecto) con algunos cambios claro. Cuando un proyecto es “igual”
que otro pero cambiando “algo” es que el primer proyecto se puede convertir en
un producto y la elaboración del segundo proyecto debe enfocarse como la
transformación del primer proyecto en un producto configurable.
¿Como se puede saber que se ha conseguido elaborar un
producto configurable? Cuando al aplicar una configuración tienes el primer
proyecto y cuando aplicas otra configuración tienes el segundo proyecto.
Ojo, esto es muy importante si el objetivo es obtener un
producto porque como el segundo proyecto digas:
Bueno lo del producto con el tiempo. Ahora cojo el primer
proyecto, lo rehago partiendo de códigos, configuraciones, ficheros, etc… y
termino “RAPIDO” este segundo proyecto..
Es muerte para el producto.
Esto es lo que suele pasar. Merece la pena sacar un producto
bueno que ir “recauchutando” proyectos y llamarlo producto.